El otro día visité la exposición de Delacroix en Caixa Forum. No es que Delacroix me pirre, ya en la carrera no es que me hiciera mucha gracia. Reconozco su valía pero poco más. Principalmente fui a ver los cuadros Medea.
Medea. Todos conocemos el mito de Medea, o deberíamos conocerlo. Medea era lo que hoy consideraríamos una bruja, pitonisa, chamán que perdió la cabeza por Jasón, con el cual se unió. Pero Jasón planeó junto a Creonte abandonar a Medea para casarse con su hija, Glauca. Medea enloqueció y mató entre fuego a su rival y juró hacerle el mayor daño posible a Jasón, el artífice de su dolor. Para ello mató a sus propios hijos y fue desterrada para después convertirse en inmortal y morar en los Campos Elíseos. Esto me hace cuestionarme ¿somos las mujeres unas locas cuando nos duele el amor?, ¿es tan compleja el alma humana cuando se enamora?, ¿es la traición y el desprecio lo peor que nos puede pasar en el amor?. Medea es un caso extremo de actitud ante el desamor... aunque todo es tan complejo en las relaciones que no me extraña que Medea no supiera distinguir entre realidad y locura.

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